Recuerdos imaginados

Feliz por la concluída marcha
Empujó con el pie el macuto,
Llevandolo a rastras hasta el
Incómodo camarote bajo la
Cubierta del barco.
Impaciente contempló la
Distante costa que se
Aproximaba en el horizonte.
Despertó de golpe de su
Ensoñación con el estridente
Sonido de una corneta.

Cogió su fusil y desembarcó en
Alhucemas junto a sus compañeros.
Repentinamente la duda surgió. ¿Era
La travesía y el desembarco real,
O no era más que un sueño?.
Sonriendo se respondió: "Depende".