El despertar de una reina

Yacía la yegua sin yantar
Amaneciendo antes del alba

Jugando cual juvenil jamelga
Urdiendo ufana sus utopías
Engañando elegantes elefantes
Ganando a galgos al galope
Aspirando ausente el aire
Suspirando por su siguiente semental.

Al arrullo de una alondra se adormeció,
Luchando por no lacrar sus luceros

Balando cual boba borrega
Libando líquidos libidinosos,
Aniquiló su amodorramiento.
Canguros, coyotes y conejos,
Kiwis, koalas y kookaburras,
Jirafas, jaguares y jerbos,
Asistieron a su ansiada amanecida.
Construyeron cabañas para cobijarse del
Khan de los kraken que en kayak venía

Exploraron estanques para encontrar
Venturosos la verdad vacía:
Arrogante y arrebatadora su aristócrata ama era.