El criptógrafo

Sin duda había sido un golpe de suerte, era plenamente consciente de ello, pero también sabía que la diosa Fortuna estaba detrás de muchos de los más grandes descubrimientos.

Había caído por azar en sus manos y como si de un juego se tratara había comenzado a usar el propio azar para descifrarlo aunque sabía de sobra que ese no era el método acertado.

Mientras operaba con el mensaje imaginaba las felicitaciones que recibiría y sobre todo las miradas de envidia con las que le premiarían sus compañeros.

Espoleado por este pensamiento se afanó en desentrañar el mensaje oculto utilizando distintos métodos manuales.

Se quedó con las letras que ocupaban una posición prima:
DE ULE AEI NP RCLITE EE.
pero no le decía nada.

Luego atacó buscando las letras que seguían los pasos de FIBONACCI:
DDE UT OV
pero tampoco le aclaraba nada.
A continuación hizo una transposición de letras, sustituyendo cada una por su siguiente, según el orden del abecedario:
EF WVFMUB FÑ HFUBGF. WJBKF CJFÑ DPÑ QPDP USBGJDP Z MMVWJB JÑUFSNJUFÑUF EFTEF MFSNB.
pero tampoco tenía sentido.

No quedaba más remedio que utilizar la fuerza bruta, el ordenador daría con el mensaje oculto, pero tampoco importaba porque el mérito sería igualmente suyo.

Estaba a punto de terminar por undécima vez, un sudor frío recorría su frente mientras en la pantalla se volvía a materializar una vez más, como en el resto de las ocasiones anteriores, el mensaje original. Ni los algoritmos más perfectos que tenía habían conseguido desentrañar su misterio.
Una lágrima de rabia y frustración recorría su mejilla mientras contemplaba el maldito mensaje encriptado:
DE VUELTA EN GETAFE. VIAJE BIEN CON POCO TRAFICO Y LLUVIA INTERMITENTE DESDE LERMA.

Getafe 2013